Mujeres de fuego, ternuras, garras de acero, por siempre mujeres!!

            Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
los rayos de lumbre pura
de la divina belleza.
Alas nacer vi en los hombros
de las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros
volando las mariposas.
José Martí

Tengo la necesidad imperiosa de escribir hoy sobre las mujeres,  y brindar un homenaje a cada una sin diferencia de raza, ni estratos sociales, a todas las que por su fuerza mueven el mundo convulso y brutal en que vivimos desde cada  rincón del planeta. Muchas seguirán en las sombras, en el anonimato absoluto, aunque su belleza, inteligencia y su fuerza interior quieran quebrar la noche;  porque las religiones y los gobiernos no siempre reconocen sus mejores estandartes. A las que están en guerras, en los campos de refugiados, o labrando la tierra en cada continente. Las que sobreviven en los burdeles, o son esclavas sexuales en algún hotel del momento, a las que luchan por devolverles todo lo que merecen otras mujeres y a lo que tienen derecho desde que nacen: a la vida con libertad, derechos y las mismas oportunidades de que gozan los hombres en este siglo XXI.   Adis Torres

“La mujer, de instinto, divisa la verdad, y la precede(José Martí) 

          

¿Qué nos muestra el panorama mundial sobre la mujer en los inicios de la primera mitad del siglo XXI?

La desigualdad en derechos entre las mujeres y los hombres que lejos de ser superada por los estados y gobiernos cada vez se hace más fuerte, como: España donde ellas ganan un 17% menos que ellos, eso es 250.00 euros menos y las que son madres un 5% menos que las otras; contradiciendo los datos estadísticos que afirman que ellas deben ganar un 2% más por superar en preparación y calificación a los hombres, lo que aseguran diversos centros de investigación que demorarán unos 71 años más en lograr la igualdad entre los dos sexos!
El bando femenino solo posee el 1 % de la riqueza mundial. Y, aún así, ellas pagan más que los hombres por el mismo producto. El responsable de este abismo es la «tasa rosa», un impuesto invisible que grava las versiones femeninas de un mismo producto.
El pasado verano la revista Forbes publicó que las mujeres estadounidenses llegan a pagar al año 1.300 dólares más que los hombres por productos similares. Las mujeres llegan a pagar hasta un 75 % más por el mismo producto; por el mismo cepillo de dientes, pero de color rosa. Por el mismo desodorante -de la misma marca- situado en el estante de cosméticos femeninos. Por los mismos guantes de fregar en tallas más pequeñas.

Equiparar el campo de juego para las féminas entraña una enorme promesa real para el mundo, en términos tanto económicos como humanos. En demasiados países existen muchísimas restricciones jurídicas que conspiran contra la mujer al impedirles que sean económicamente activas.
¿Qué se puede hacer para eliminar estos obstáculos? Los economistas del FMI buscan dar respuesta a esa pregunta.

Pese a algunos avances en los últimos años, las restricciones jurídicas basadas en el género siguen siendo significativas. Prácticamente un 90% de los países tienen por lo menos una restricción importante entre sus leyes, y algunos tienen muchas.
Estas restricciones van desde los permisos que las mujeres deben obtener de sus esposos para poder trabajar, hasta las leyes que restringen la participación de la mujer en profesiones específicas. Otras restricciones limitan el poseer propiedades, heredar u obtener un préstamo.

En un 50% de los países estudiados por el FMI, la igualdad quedó plasmada en la ley. Y cuando esto sucedió, la participación femenina aumentó por lo menos 5 puntos porcentuales en los siguientes cinco años, pero no es solo ahí donde hay que trabajar y educar a las nuevas generaciones para eliminar la desigualdad que tanto daño hace a las mujeres.

Las diferencias en la participación femenina en la fuerza laboral a escala mundial son profundas. El 70 % de los personajes que aparecen en el cine son hombres. Dato curioso, si tenemos en cuenta que el 50 % de los habitantes del mundo son mujeres. Las mujeres constituyen el 40% de la fuerza laboral mundial. Y sin embargo tan solo un 21% de las mujeres en Oriente Medio y Norte de África trabajan fuera del hogar, frente a 63% en Asia oriental, el Pacífico y África subsahariana.

Dadas estas circunstancias tan diferentes, la solución para los problemas de la brecha de género no es una sola. Necesitamos una estrategia de varios frentes, una estrategia acorde con las condiciones del país y con sus normas sociales y religiosas.

Pero más allá de todo esto, hay que eliminar la discriminación legal contra la mujer, aumentar su nivel escolar y preparación científico-técnica.

El aumento de la participación económica de la mujer puede a su vez generar un mayor crecimiento. Según algunas estimaciones, al elevar la participación femenina en la fuerza laboral a los niveles de la participación masculina en cada país, el PIB aumentaría 5% en Estados Unidos, 9% en Japón, 12% en los Emiratos Árabes Unidos y 34% en Egipto.

“Un estudio de género realizado por el PMA a uno de los países más pobres del mundo en el 2014, determinó que las mujeres tenían la mitad del tiempo que los hombres para descansar durante el curso del día. A las 7:00 am, cuando los hombres se despiertan para tomar el desayuno, las mujeres ya han trabajado por dos horas para preparar la comida, buscar agua y bañar a los niños, y aun así, ellas se van a acostar más tarde”.

“Sólo alcanzaremos un mundo con hambre cero cuando las mujeres, niñas, hombres y niños tengan las mismas oportunidades, igualdad de acceso a recursos, y una voz igualmente valorada en las decisiones que forman su vida”.
La Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana fue un texto redactado en 1791 por Olympe de Gouges, el texto fundamental de la revolución francesa. Es uno de los primeros documentos históricos que propone la emancipación femenina en el sentido de la igualdad de derechos o la equiparación jurídica y legal de las mujeres en relación a los varones. Sin embargo es aquí mismo en Francia donde todavía y después de varios siglos no hay equidad de género en cuanto a la renumeración salarial de los dos sexos, donde el 62% de la población laboral está conformada por mujeres profesionales y técnicos (2012), y reciben un salario menor que los hombres.
En Reino Unido la fuerza femenina sufre más desempleo que los hombres y el 70 por ciento que tiene trabajo (casi la mitad a tiempo parcial) gana de media un 9,6 por ciento menos que sus colegas masculinos, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS)   
“De sus pestañas al peso
el ancho párpado entorna,
lirio que, al sol se torna,
se cierra pidiendo un beso”…. José Martí

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. María Antonia Alonso dice:

    Muy buen artículo. Analiza a profundidad el estatus social y económico de la mujer a nivel mundial. Sería bueno que muchos tomaran en cuenta este tema tan necesario. Le insto a que continúe adelante. Felicidades Adis Torres!!!

    Le gusta a 1 persona

    1. adistorres dice:

      Gracias amiga querida!! me honra que entraras al blog y que te guste el artículo tan especial por día que es hoy 8 de Marzo, nuestro día de la MUJER! Faltan muchas cosas importantes que lograr!! pero seguimos adelante y no abandonamos la lucha! Un abrazo! Lindo día!

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  2. adistorres dice:

    Reblogueó esto en Mejor calidad de viday comentado:

    Mujeres de fuego, ternuras, garras de acero, por siempre mujeres, porque somos como la primavera, renovadoras de la vida!

    Me gusta

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